Chocolate

Rituales del cacao

Dado que el cacao es un elemento que tiene presencia y protagonismo desde tiempos inmemorables, es considerable la cantidad de rituales que giran al rededor de tal semilla y sus productos.

Algunos de los rituales que se han dado paso a través de los años son los siguientes:

Hezhicería:

En la época virreinal, no era sorpresa que existieran múltiples casos de mujeres haciendo pósimas que involucraban chocolate. Al ser el chocolate una bebida que formaba parte importante en el papel de las mujeres y la cocina, estas tenían experiencia ámplia en su preparación. Sin embargo, hacia finales del siglo XVII, el significado cultural del mismo se transformó en desórdenes sociales hasta convertirse en material promordial para realizar hechizos sexuales que se daban a los hombres. Las mezclas que se hacían para estas pósimas podían incluir desde polvos y hierbas hasta gusanos y fluidos del cuerpo femenino. No era extraño descubrir que a veces las recetas y el conocimiento de brujería se pasaba de generación en generación. Muchas veces, los hombres aprovechaban estas pósimas sexuales para conseguir nuevas amantes.

Otros usos que se les daba a estas pósimas consistían en hacer que el hombre fuera menos violento con las mujeres, enamorar e incluso matar a los enemigos.

Ofrenda a san Isidro labrador

Este es un evento que ocurre cada 15 de mayo en Comalcalco, Tabasco. El objetivo es ofrendar a san Isidro labrador para pedirle lluvia. Es todo un desfile lleno de tambores, vestidos de colores, cohetes, cacao, cocos, caña mazorcas de maíz, camotes, entre otros… Hacen presencia gran variedad de animales, flores y otras especies. El desfile pasa por muchas calles del poblado, llenando a la gente de alegría ante tal celebración y variedad de elementos que lo conforman.

Intercambio de cacao

En los Altos de Chiapas, existe un ritual que consiste en ejecutar un canto para poder recuperar el alma(ch’ulel) que ha sido secuestrada del cuerpo de los habitantes. Estas almas son robadas por hormigas rojas (baj te’), nahuales que son espíritus del otro mundo y representan almas de otros seres humanos. El canto tiene por nombre sik’il chukel que significa “cárcel fría”. El canto narra una festividad en donde las hormigas celebran que han secuestrado el alma, pero el motivo de festejo es por el intercambio que se dará entré un chamán a cambio del alma, que consiste en licor y chocolate. La calidad de las ofrendas de este tipo son tan altas, que los indígenas no pueden consumirlos. Realmente lo que beben los espíritus es el alma de estas sustancias a través del humo y vapor. El banquete representa una celebración parecida a las hispanas.