Diseño neo-artesanal

Mole y Chocolate

Como parte de las tradiciones gastronómicas mexicanas podemos encontrar la participación del chocolate en recetas de algunos estados para su uso en la preparación del mole.

En México, existe una infinidad de moles, de distintos sabores y colores que enriquecen la variedad de guisados que pueden lograrse con ellos. En esta gran diversidad, se destaca la participación del chocolate en la preparación del mole poblano.

Hay muchas historias y leyendas que relatan el origen de este mole. Se cuenta que Fray Bernandino de Sahagún describió un guisado que era usado en la época prehispánica como ofrenda a Moctezuma hecho con salsa de chile llamada chilmulli. Otra historia ubica a la Madre Andrea de la Asunción, una monja que hizo una receta de mole para Tomás Antonio de Serna. Igualmente se cuenta que Juan de Palafox visitó un convento en Puebla en donde se le ofreció un banquete y en el había mole.

El mole poblano ha logrado trascender hasta llegar a servirse más alla de su estado natal. Sin duda la combinación del chocolate con otros ingredientes como ajo, clavo, cebolla, almendras, jitomate, plátano, canela, pasas, sal, azúcar, chiles ancho, ajonjolí, entre otros, lo hacen destacar en sabor.

Sin duda el distintivo más destacable en el dulce sabor del mole poblano es el chocolate, el cual aporta la mejor parte del ingrediente al guisado, convirtiendolo en adictivo para aquellos que disfrutan de los sabores dulces y claro, los amantes del chocolate.