Chocolate

Avaricia: el pecado del cacao

Las maravillas que se hablan del chocolate aparecen en todas partes, se habla del sabor, de la consistencia y su importancia. Pero poco se habla del lado oscuro y lo que despertaba en los ciudadanos de siglos pasados.

La religión en contra

No es de sorprender que, ante la evidente popularidad del chocolate en la sociedad y algun “excesivo” consumo de este, los sacerdotes llegaran a optar por prohibir su consumo durante las misas, incluso Pedro Mártir de Anglería señaló que el chocolate y la avaricia no eran elementos ajenos por la urgencia de muchos para obtenerlo. Inc,uso se desató la polémica sobre cómo afectaba el chocolate al ayuno.

Como se redacta en el cacao en la economía, las semillas se utilizaban como moneda, tan así que incluso se daba lugar a las falsificaciones de estas semillas con tal de comprar más y más cosas con ellas. Tras la conquista casos de robo para conseguir el cacao dieron lugar, así pues, pronto los sacerdotes señalaron al cacao como el causante del pecado de la avaricia y hurto.

También existía la creencia (por invención del rey Felipe II) de que el chocolate, agregandole ciertas especias, se convertía en un afrodisíaco, lo que iba en contra del temor por parte de los religiosos sobre que el chocolate despertaba deseos carnales. Aunque, más tarde se reveló que no era así.

La gula era otro pecado del que padecían las clases altas novohispanas. El chocolate era la bebida que formaba parte de los alimentos excesivos que estos consumían. Los hábitos de tomar chocolate abarcaban la hora de misa, en la tarde, despues de la siesta y en la noche, antes de dormir.