Chocolate

¿Cómo beber el chocolate?

El chocolate ha formado parte de la historia mexicana y latinoamericana en muchas formas y en distintos momentos. Desde la época prehispánica, pasando por la conquista y hasta la actudalidad, se pueden encontrar muchas maneras en las que se ha tomado esta maravillosa bebida.

Fiestas y rituales de la cultura maya

En los banquetes rituales era común tanto el consumo de grandes alimentos, como carnes, tamales y frutas, como de bebidas que eran hechas a base de maíz y chocolate. En estos eventos, los anfitriones solían ofrecer regalos y objetos a sus invitados para forjar alianzas y relaciones; además esto servía para establecer jerarquías de rango entre dichos invitados y el regalo más valioso consistía en un costal de semillas de cacao. El motivo de estos banquetes eran únicamente para celebrar acontecimientos importantes de personas de la élite como ascenso al trono, bodas, victorias militares o presentaciones de herederos.

Hay estudios que describen que el cacao comenzó a utilizarse entre los años 1900 y 1500 a.C. como bebida, sobretodo en la periferia oeste maya. La bebida era preparada en vasijaas especiales en forma de jarrones que poseen el cuello ancho y en la sección central cuentan con un pico largo y angosto para poder verter a cierta altura el chocolate de una olla a otras. La bebida era servida en una jícara pintada, con una tapa y su batidor y una base de piel de ocelote. Para tomar la bebida se colocaba la jícara en la mano derecha sobre la palma de la mano, el molinillo y la base se llevaba en la mano izquierda, simbolizando el escudo de las águilas y los tigres.

Los recipientes que se utilizaban en los banquetes eran elaborados por artistas de renombre y pertenecientes a la nobleza y podían reutilizarse en eventos organizados por estos artistas y con ello podían demostrar la relación que tenían con los de jerarquías más altas.

El chocolate lo preparaban con miel, maíz, achiote, vainilla y a veces agregaban algunas flores para dar sabor a la bebida. A pesar de ser común este tipo de preparación, la forma de tomarlo más preciada era la del chocolate puro o tzih kakaw.

Las semillas de cacao eran vistas como una moneda que servía para pagar tributos al soberano (un costal con 40,000 semillas). El chocolate era el eje de las actividades sociales, políticas y económicas.

La bebida era generalmente fría y años después de la conquista se consumía caliente por parte de la población criolla o mestiza. Sin embargo, ambos se preparaba hasta obtener una consistencia espumosa y condimentada.

Post-conquista

Entre el siglo XVII, existía la polémica sobre el efecto que causaba el chocolate en el cuerpo de algunos, que en otros no se presentaba. “¿Por qué algunos engordan mientras que otros permanecen delgados?” se cuestionaban. León Pinelo, en aquel entonces, explicó que la razón de esto es que la preparación del chocolate depende mucho de cada tipo de complexión. Se clasificaron 3 tipos diferentes de personas:

Ser sanguíneo. También llamado calientes, son personas con piel rosada y tez colorada, altos, de buen comer y beber; amables y risueños. Pinelo describió que ellos debían consumir el chocolate ligero, con un poco de chile, anís y azucar pero sin atole. El chocolate debe ser frío para enfrías los impulsos y el calor natural.

Ser flemático. Estas personas las describen de tez blanca, cabello delgado y robustos, personas que sufren de pereza, dormilones y se cansan fácilmente, es difícil que se enojen. Se les recomendaba beber el chocolate lo más caliente que se pudiera, con suficiente canela, chile y anís.

Ser melancólico. Los describen como personas fuertes pero difíciles, como la palabra “melancólico” indica, son seres que no disfrutan de nada y se mantienen con una gran tristeza. Con cabello áspero, mal encarados, con cara de pocos amigos y “feos”. Se les sugería tomar el chocolate tibio, con atole y sin chile, con poco anís.

Actualidad

En los tiempos modernos el consumo del chocolate se ha convertido en un hábito para quienes les gusta. Es posible encontrar bebidas de cacao en todo el país y en casi todos los restaurante o cafeterías. Las variedades de la bebida son muchas, entre las que destacan el chocolate caliente tradicional casero (con la mayoría de las familias utilizando la marca clásica “Chocolate abuelita”) y se sirve tradicionalmente en la rosca de reyes, el champurrado que acompaña los tamales en la calle y el chocolate espeso y oscuro para degustar churros.

Cada bebida tiene una característica especial, además, cada estado goza de una bebida tradicional que deriva del cacao. Esta claro, que tiene gran peso la tradicional forma de consumo del chocolate, caliente, que dejaron los conquistadores al Nuevo Mundo. Se puede decir que es más comun consumirlo caliente, pero no quiere decir que no existan bebidas de chocolate frías. Tampoco es tan común observar la preparación del chocolate desde cero, añadiendo los ingredientes que le dan sabor uno por uno; en cambio, se compran tabletas de chocolate ya preparado y solo se hierve leche para disolverlo.