Hábitos cotidianos

¿Cómo beber mezcal?

El mezcal es una bebida cuyo consumo ha evolucionado al paso de los años y generaciones. Tal es la variedad de rituales, usos y actividades realizadas con el mezcal que entre estados, regiones, edades y épocas se pueden detectar distintas facetas de esta bebida tan característica del país.

Lo tradicional

En algunas comunidades el mezcal desempeña una función importante en relación con algunas ceremonias o fiestas. En Oaxaca, el mezcal es la bebida tradicional que se toma durante las fiestas patronales de los pueblos, bodas, mayordomías y velorios.

Tradicionalmente, el mezcal se decanta antes de beber con un carrizo de 30 centímetros de largo, para dar oxigenación y es vertido en una jícara; esto para contar las burbujas o perlas. El tamaño de las perlas, la cantidad y cuanto tiempo duran, determina el grado de alcohol que el mezcal posee y la calidad del mismo.

El mezcal es una bebida ceremonial grupal que se ofrenda, con las otras bebidas y se brinda. En las fiestas se reparte en orden jerárquico y no se le puede rechazar, aunque sí guardar en las botellas que se llevan para este fin. Se bebe sólo lo que se ofrece y al ritmo que se ofrece, durante los tres o cuatro días que duren las celebraciones.
Por otro lado, en la comunidad huichola de Nayarit, se bebe mezcal durante las ceremonias de petición de lluvias y también se les da a los niños que cumplieron tres años.

En algunos estados, como Guerrero, se llevan a cabo fiestas con mezcal de sabores para celebrar que los jóvenes han culminado su etapa de estudios superiores. La celebración se realiza desde la tarde hasta la noche, las personas decoran una cantidad de jarritos (dependiendo la cantidad de amigos o compañeros que tengan), llevan botellas de mezcal y durante el evento comparten la bebida con sus jarritos a sus compañeros. El festejo se acompaña con música y bailes tradicionales del estado.

Lo contemporáneo

Actualmente, el mezcal juega un papel protagónico en el ambiente urbano. Cada vez más es posible encontrar mezcalerías esparcidas en las ciudades o bares y licorerías que ofrecen una variedad de coctelería, entre ella tragos preparados de mezcal o puro.

La presencia del mezcal como una bebida que, más alla de lo tradicional, se ha posicionado en restaurantes y bares de distintas categorías. Su presencia más común se encuentra en los bares hipsters o alternativos y pasa por los restaurantes tradicionales mexicanos.

La mayoría de las veces, como una presentación y consumo general, el mezcal puede venir acompañado de gajos de naranja con un plato en donde se sirve sal de gusano. En otras ocasiones se podrá apreciar la participación de los chapulines como aperitivo u otras botanas saladas. Sin duda, la madera y la cerámica son texturas que hacen presencia de alguna forma cuando se toma mezcal.

En muchos bares se podrán encontrar preparados y cocteles con mezcal, una práctica que cada día se vuelve más común ya que las posibilidades de combinaciones son numerosas y la gente ha perdido el miedo a experimentar con esta bebida.

En años anteriores no era bien aceptada por el consumidor nacional al identificarla como “una bebida de campesinos y fácil de adulterar”. Hoy en día la dinámica es diferente; desde finales del siglo pasado se observa un resurgimiento productivo y una revalorización del consumidor, al grado que es la bebida nacional de mayor crecimiento en el mercado.